CARACTERISTICAS DE UNA AULA INCLUSIVA
La escuela inclusiva implica
que todos los niños/as de una comunidad aprendan juntos en un mismo entorno,
independientemente de sus características personales, socio-económicas o
culturales. Esta es la base para educar personas tolerantes, respetuosas y
empáticas donde unas aprenden de otras.
Todas las
prácticas docentes que quieran dirigir su mirada hacia la inclusión, deben en
primer lugar partir de las necesidades de las familias y las necesidades del
niño/a, y en segundo lugar , tener en cuenta las tres dimensiones que definen
la escuela inclusiva; la presencia, la participación y el aprendizaje.
Los centros
educativos tienen que eliminar las barreras para la presencia, la participación
y el aprendizaje, no solo de los niños y niñas, también de sus familias; éstas
tienen que estar presentes en los centros, participar como parte de la
comunidad educativa, en las actividades de centro y en las programaciones de
sus hijos/as, así como en los procesos de enseñanza-aprendizaje.
1. La escuela inclusiva se
basa en la visión del niño/a capaz.
2. En la escuela inclusiva
no existen requisitos de acceso ni mecanismos de selección para la entrada de
sus alumnos/as.
3. La escuela inclusiva
persigue la mejora de la calidad de vida de los niños/as y sus familias.
4. En la escuela inclusiva
establece una relación positiva de colaboración con las familias; regida por el
respeto, actitudes reflexivas, empáticas, de escucha activa y proactivas.
5. En la escuela inclusiva,
los maestros/as se convierten en un recurso y apoyo que guía a los alumnos/as
en su proceso de aprendizaje.
6. La escuela inclusiva
tiene como objetivo formar a personas con sentido democrático, desarrollar un
espíritu crítico y de cooperación.
7. En la escuela inclusiva
se parte del respeto al alumno/a, planteando el proceso de enseñanza-aprendizaje
desde sus motivaciones.
8. En la escuela inclusiva
los aprendizajes tienen un carácter comprensivo, crítico y multidisciplinar.
9. La escuela inclusiva
evalúa el progreso de los alumnos/as de forma global, teniendo en cuenta sus
capacidades de forma individualizada.
10.
La
escuela inclusiva tiene sitio para TODOS los alumnos/as
La diversidad es una
característica de la conducta y condición humana que se manifiesta en el
comportamiento y modo de vida de los individuos, así como en sus modos y
maneras de pensar, circunstancia esta que se da en todos los niveles evolutivos
de la vida y en todas las situaciones.
Por lo tanto, las
diferentes tendencias educativas han sido el resultado de los propios cambios
sociales y del alumnado existente. Esta diversidad tiene amplia repercusión en
las aulas, puesto que en ese escenario educativo se dan de forma continua y
permanente. En este sentido, el significado de inclusión tiene implicaciones en
el estudiante que se construye (Hall, 1997).
El sistema educativo y
en especial la escuela, deben crear condiciones para que exista igualdad de
oportunidades en todos sus escolares. El acceso a las instituciones educativas
no significa, necesariamente, una respuesta adecuada a la igualdad de
oportunidades y a la inclusión social; todos los niños pueden tener éxito,
aprender, desarrollarse, acceder al conocimiento y a la cultura, emplear sus
habilidades intelectuales y prácticas y alcanzar el máximo desarrollo de sus
capacidades.
En relación con ello,
en la Educación Primaria se aspira a un proceso educativo desarrollador, que
permita lograr al máximo las potencialidades de todos los educandos, en un
clima participativo, de pertenencia, que estimule de manera consciente el
intercambio comunicativo, cuya unidad, armonía y felicidad por los avances
alcanzados por todos contribuya al logro de los objetivos y metas propuestas
(MINED, 2016, pág. 40)
La institución escolar
debe responsabilizarse con el desarrollo máximo posible de cada educando sin
segregar a nadie por razones de raza, sexo, grupo social a que pertenece,
nacionalidad, lugar de residencia, creencia religiosa o capacidad. Según
Cardona (2006), distintas investigaciones sobre las actitudes de los profesores
hacia la inclusión educativa, evidencian que esta puede cambiar en función de
un conjunto de variables referidas a la experiencia en el proceso educativo,
las características de los alumnos, la disponibilidad de recursos, la
formación, el apoyo y tiempo disponible.
De esta manera se
concibe la escuela como una institución abierta a la diversidad, desarrolladora
para todos, socializadora, que garantiza una atención diferenciada y
personalizada como respuesta a las necesidades educativas de sus escolares,
incluyendo las necesidades especiales más complejas. En los últimos años se ha
escrito, publicado y discutido en torno a la inclusión y a la integración de
escolares con necesidades educativas especiales.
Acerca de ello (como se
citó en De Boer, Pijl & Minnaert, 2011, pág. 54) se considera que: La
escuela es clave en la implementación de la educación inclusiva. Una actitud
positiva juega un rol esencial en la implementación de cambios educacionales
exitosos. Un fundamento básico de la escuela inclusiva, lo constituye el
denominado principio de la normalización que postula la necesidad de que el
niño se eduque en las condiciones más normales posibles, en el medio menos
restrictivo, más socializador y desarrollador posible.
En relación con ello,
los autores del presente ensayo sustentan la idea de una escuela inclusiva, que
no segregue a ningún niño a pesar de sus diferencias, que integra también a los
niños con diferentes tipos de discapacidades se convirtió en una fuerte
tendencia y hasta en política de gran número de sistemas educativos, declarada
en documentos oficiales.
La escuela inclusiva
forma parte de un proceso de inclusión más amplio; supone la aceptación de
todos los escolares, exige la transmisión de nuevos valores en la escuela;
implica incrementar la participación activa (social y académica) de los
escolares y disminuir los procesos de exclusión; supone crear un contexto de
aprendizaje inclusivo desarrollado desde el marco de un currículo común; exige
una profunda reestructuración escolar que debe ser abordada desde una
perspectiva institucional; es un proceso inacabado, en constante desarrollo, no
un estado.
Una revisión de estudios
especializados sobre el tema indica que no hay una única forma de definir la
cultura escolar. Por el contrario, existen múltiples definiciones; dentro de
las más conocidas se encuentran las siguientes: - Cultura es el código informal
que establece “como hacemos las cosas aquí” (Bower, 1966). Cultura escolar
incluye sistemas de creencias, valores, estructuras cognitivas generales y
significados dentro del sistema social caracterizado por un patrón de
relaciones de personas y grupos dentro de ese sistema (Tagiuri y Litwin, 1968).
-
Un conjunto de
interpretaciones o ‘teorías en uso’ compartidas por los miembros de una
organización que determina la manera en la cual un individuo responde a
situaciones habituales y da cuenta de los patrones de comportamiento dentro de
una organización (Argyris y Schön, 1976). La cultura consiste en las creencias y valores
compartidos que mantienen una comunidad unida (Deal y Kennedy, 1982).
-La cultura
organizacional consiste en la manifestación de un patrón de supuestos básicos,
inventados, descubiertos o desarrollados por un grupo en tanto aprende a
enfrentar problemas y que ha funcionado lo suficientemente bien como para que
se lo considere válido y se lo trasmita a los nuevos miembros como la forma
correcta de percibir, pensar y sentir (Schein, 1985). La cultura escolar es el
cristal a través del cual los participantes se ven a sí mismos y el mundo
(Hargreaves, 1996).
La cultura escolar está
compuesta de reglas y tradiciones no escritas, normas y expectativas que
permean todo: la manera en que gente actúa, cómo se visten, de qué hablan, si
buscan o no ayuda en sus colegas y cómo se sienten los docentes acerca de su
trabajo y de sus estudiantes (Deal y Peterson, 2009). La cultura de una organización puede ser
pensada como un conjunto de directivas no escritas que informan a los miembros
acerca de cómo actuar en ciertas situaciones (Schein, 1985).
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